Baile

Bailes de salón

Esta es una buena oportunidad para aprender a bailar, con una cierta soltura, desde los ritmos calientes de la salsa, el merengue o el chachachá hasta los bailes "más clásicos", tales como el vals, el pasodoble, el fox o el tango, estos últimos tan desconocidos para los jóvenes.

La mayoría de las personas bailan todas las melodías con un numero limitado de rutinarios pasos, pensando que es suficiente con cambiar algo el ritmo del cuerpo. En realidad cada baile tiene sus propias características, que engloban  posiciones, movimientos, pasos y ritmo, que deben ser conocidos para bailarlos armoniosa y adecuadamente.   

Este curso está enfocado para aprender a bailar de 'manera práctica', huyendo de los exagerados pasos de competición y exhibición, que  difícilmente pueden ser utilizados en cualquier baile o fiesta, bien sea por ser demasiado llamativos o por falta de espacio en la pista.
 

Sevillanas

Hace bastantes años que las sevillanas sobrepasaron su ámbito inicial de manifestación folclórica andaluza, para pasar a ser un baile popular que se practica en infinidad de lugares tanto de España como del extranjero. Los lejanos Japón y Corea, por sólo citar dos de los más exóticos países, tienen academias donde innumerables alumnos aprenden sevillanas.

Este es un baile alegre... y de galanteo. Las sevillanas se bailan además de con los pies, el cuerpo y los brazos, con las manos, las miradas, las posturas y los gestos. Se bailan en pareja, en series de 4, con una breve pausa entre cada una de ellas.

En este curso aprenderás lo esencial para poder bailarlas. Aunque durante el aprendizaje es aconsejable ceñirse con rigurosidad a cada uno de los pasos y movimientos, con la práctica verás que después podrás ir añadiendo, poco a poco, tus propios matices personales, y lograrás esa apariencia de baile espontáneo e improvisado que tienen las sevillanas.


Profesora: Mª Rosa Pérez

Se inició como bailarina en el "Ballet Español" de Antonio (1980)
Como profesional ha realizado giras tanto por España como por el extranjero.
Profesora y coreógrafa, durante largos años, en diversas Academias y Centros de Danza.

Danza del vientre

No hay duda de que la danza del vientre, con sus movimientos sensuales, fue creada y desarrollada para el lucimiento del cuerpo de la mujer. Los músculos abdominales y las caderas adquieren el máximo protagonismo, ayudados por los movimientos rítmicos del cuello y manos. Tradicionalmente se baila con los pies descalzos.

La danza del vientre es un baile sensual y sugerente, originario de los países árabes, que está basado en movimientos suaves y ondulados donde participa todo el cuerpo, aunque el mayor movimiento se localiza en las caderas, los músculos abdominales y la pelvis.

Los distintos movimientos y ondulaciones  incrementan la feminidad. La exquisitez de los movimientos, la belleza de las ondulaciones que ejecuta el cuerpo, la delicadeza del ritmo que acompaña a la danza del vientre, ayudan a la mujer a conectar mejor con su interior y crear una energía de alegría y bienestar, que transciende a su vida cotidiana.

Los órganos internos son estimulados a través de movimientos específicos de la región pélvica, de los abdominales y la respiración, ayudando de esta forma, al descubrimiento del placer de ser mujer. Glúteos, muslos y vientre son contraídos, fortaleciendo la musculatura y moldeando las caderas y la cintura. Además, su práctica continuada ayuda a corregir la postura y aumenta el poder de concentración.

No hay límite de edad, peso o medidas para iniciarse en su práctica.